Rainer Maria Rilke – Torso de Apolo Arcaico

Me enteré por primera vez de la existencia del poema “Torso de Apolo arcaico”, incluido por Rilke en Otra parte de los nuevos poemas (1908), a través del bello libro de Gershom Scholem sobre su amistad con Walter Benjamin. Como yo a través de este libro, ambos pensadores, sobre todo Benjamín, se habrían obsesionado con el poema desde el día en que lo oyeron de labios de Ernst Buschor, profesor de arqueología clásica de la Universidad de Friburgo, quien solía inaugurar su ciclo de lecciones con su lectura, después de lo cual, invariablemente, según se nos cuenta, prorrumpía en discretas lágrimas. El poema, un soneto cuya rima no he conservado, es una écfrasis del “Torso juvenil de Mileto”, maltrecha pieza de la estatuaria griega expuesta hasta el día de hoy en el museo del Louvre. El poema, creo, pudo haber inspirado esta hermosa viñeta, titulada “Torso”, de Dirección única (1928) de Walter Benjamin: “Únicamente quien supiera contemplar su propio pasado como un producto de la coacción y la necesidad, sería capaz de sacarle para sí el mayor provecho en cualquier situación presente. Pues lo que uno ha vivido es, en el mejor de los casos, comparable a una bella estatua que hubiera perdido todos sus miembros al ser transportada y ya sólo ofreciera ahora el valioso bloque en el que uno mismo habrá de cincelar la imagen de su propio futuro”.

(Una reciente exposición de la magnífica fotógrafa chilena Paz Errázuriz motivó una importante corrección en la versión de este poema que ya creía definitiva. La exposición de Errázuriz constaba de 12 fotografías de distintos torsos masculinos clásicos, conservados en museos europeos, cuyo elemento común era el estado ruinoso del pene, algunos de los cuales ya ni siquiera existían, dejando en su lugar un inquietante hueco).

TORSO DE APOLO ARCAICO

No conocemos la inaudita cabeza,
en que maduraron los ojos. Pero
su torso arde aún como  candelabro
en el que la vista, tan sólo reducida,

persiste y brilla. De lo contrario, no te
deslumbraría la saliente de su pecho,
ni por la suave curva de las  caderas viajaría
una sonrisa hacia aquel punto donde colgara el sexo.

Si no siguiera en pie esta piedra desfigurada y rota
bajo el arco transparente de los hombros
ni brillara como piel de fiera;

ni centellara por cada uno de sus lados
como una estrella: porque aquí no hay un sólo
lugar que no te vea. Debes cambiar tu vida.

ARCHAÏSCHER TORSO APOLLOS

Wir kannten nicht sein unerhörtes Haupt,
darin die Augeäpfel reiften. Aber
sein Torso glüht noch wie ein Kandelaber,
in dem sein Schauen, nur zurückgeschraubt,

sich hält und glänzt. Sonst könnte nicht der Bug
der Brust dich blenden, und im leisen Drehen
der Lenden könnte nicht ein Lächeln gehen
zu jener Mitte, die die Zeugung trug.

Sonst stünde dieser Stein entstellt und kurz
unter der Schultern durchsichtigem Sturz
und flimmerte nicht so wie Raubtierfelle;

und bräche nicht aus allen seinem Rändern
aus wie ein Stern: denn da ist keine Stelle,
die dich nicht sieht. Du musst dein Leben ändern.
 

Contenidos Relacionados

Una breve reflexión sobre la palabra Asia, nos brinda hoy la poeta Elvira Hernández, a través de este texto que …

“Eso hacen las Diminutas: “Convertir lo interior en exterior sin usar el / cuchillo”, para usar otra vez palabras de …

Comenzamos las celebraciones, con esta reseña que Connie Reyes, estudiante de Lengua y Literatura de nuestra universidad, hace del reciente …

Comentarios

9 respuestas

  1. Hi there just wanted to give you a quick heads up
    and let you know a few of the pictures aren’t loading properly.

    I’m not sure why but I think its a linking issue. I’ve tried
    it in two different browsers and both show the same results.

  2. TORSO DE APOLO ARCAICO
    No conocemos la divina cabeza,
    en que maduraron esos ojos.
    Pero su torso aún arde como brasa tenue
    que a simple vista, apenas persiste y brilla.
    De lo contrario, no te deslumbraría
    el fulgor saliente de su pecho,
    ni por la suave curva de sus caderas
    viajaría una sonrisa tuya
    hacia aquel punto
    donde aun cuelga su mayor orgullo.
    Si no siguiera en pie
    esta piedra desfigurada y rota
    bajo el arco vítreo de aquellos hombros
    ni lucir como piel de fiera;
    ni centellara por cada lado
    como una estrella:
    Porque aquí no hay un sólo
    lugar que no te vea.
    Debes cambiar tu vida.

  3. excelente y con movedora traducción de un poema clásico
    No capto cual es el cambio de vida y por que?
    felicito de nuevo al trductor

  4. Que tal? Qué buena traducción! me dirían de quién es… no me doy cuenta de quien escribió el artículo y tradujo esta versión! Muchas gracias

  5. Hola, ¿quién es el traductor? ¿Aparece esta traducción en algún libro impreso? Gracias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

“Hoy diría que la poesía es una forma de pensamiento, quizás influenciado por mis lecturas “filosóficas” actuales. Busco otros asideros, …

Empezamos la semana con la presentación Rodrigo Cordero, académico de la Universidad de Los Andes, sobre el reciente libro del …

Comenzamos las celebraciones, con esta reseña que Connie Reyes, estudiante de Lengua y Literatura de nuestra universidad, hace del reciente …

Hoy presentamos tres poemas de Aurélia Lassaque, extraídos de su libro Un mundo distinto al mío (París, Éditions Bruno Doucey, …

Comenzamos las celebraciones, con esta reseña que Connie Reyes, estudiante de Lengua y Literatura de nuestra universidad, hace del reciente …

Hoy, Rodrigo Gómez Mura, artista visual y docente del Instituto de Artes Visuales, de la UACH, comparte con nosotros este …